¡Buenos días princesa!
¡He soñado toda la noche contigo!
Íbamos al cine y tu llevabas aquel vestido rosa que me gusta tanto.
¡Solo pienso en ti princesa!
Pienso siempre en ti.
Si la única forma de estar contigo es en mis sueños, discúlpame, hablamos luego. Iré a verte
Y a todas las preguntaba…¿la habéis visto? Por favor…he perdido mi estrella. Mi isla que no existe. ¿Dónde estará ahora? ¿Qué estará haciendo? ¿ Con quién?… y a mi alrededor, ese silencio de esas estrellas entrometidas. El ruido molesto de mis lágrimas agotadas. Y yo, estúpido, buscando y esperando encontrar una respuesta. Un simple porqué…pero que idiota, ya se sabe cuando un amor se acaba se puede encontrar todo excepto un porqué.